|
inicio
curriculum
vitae
articulos
publicados
pensamiento
propuestas
links
contacto
|
SORDOS: UNA MINORÍA SOCIAL
Lic. María Inés Rey
Universidad Nacional de La Plata La Plata, febrero 2007
El artículo que aquí presentamos deriva de
la investigación en curso acerca de las estrategias de identidad de los
sordos en la ciudad de La Plata. Nuestra finalidad es mostrar algunos
aspectos generales de la comunidad sorda.
Además de la bibliografía consultada, contamos con videos como valiosa
documentación ya que, el uso de la lengua de señas por parte de los sordos,
impone la necesidad de registro visual.
El trabajo de campo se está haciendo en asociaciones, escuelas y otras
instituciones públicas y privadas.
Privilegiamos la observación participante, entrevistas semicerradas y
entrevistas abiertas.
En la comunicación con sordos, usamos la Lengua de Señas Argentina (LSA)
cuyo aprendizaje lo hicimos en el Centro de Capacitación en Lengua de
Señas Argentina, a cargo de instructores sordos y en raras oportunidades
recurrimos a intérpretes.
Visión socioantropológica de sordera
La visión socioantropológica de sordera propone la depatologización
de la persona sorda.
Considera al sordo miembro real de una comunidad lingüística minoritaria
y marginada, con características socio-culturales propias (Massone y Behares,1990)
"Una persona sorda es aquella que, por tener un déficit de audición, presenta
una diferencia con respecto a lo estandar esperado y, por lo tanto, debe
construir una identidad en términos de esa diferencia para integrarse
a la sociedad y a la cultura en que le ha tocado nacer" (Behares,1991,p.3).
El "déficit psicocultural" de los sordos no es resultado de su sordera
biológicamente considerada. El sordo es obstaculizado en la formación
de su identidad de tal, ya que no se le permite la adecuada formación
de su estructura psicocultural y se pretende que ésta se construya en
base al modelo psicocultural oyente.
Hablamos de persona sorda y no de sordera como de algo independiente de
los individuos que la experimentan. Incluye la experiencia vincular con
sus variaciones, los contextos psicosociales en que el niño se desarrolla
y la diversidad de situaciones que esto implica.
La identidad del sordo en tanto que tal, no como oyente deficitario, es
el punto de partida para la investigación social en el área de la sordera
y de las identidades culturales.
Sordo es el término con el cual los sordos se refieren a sí mismos; refiere
a características culturales propias. El uso de este término nos permite
reelaborar el concepto de sordera como fenómeno social y sustraerlo del
ámbito clínico.
Aspectos generales
Resulta difícil encontrar datos estadísticos sobre sordos.
Hasta el momento contamos con la cifra de 2 millones de hipoacúsicos en
nuestro país (Diamante,2004). Sin embargo, las categorías médicas no se
correlacionan con aquellas definidas en el interior de la comunidad sorda.
En el ambiente de los sordos se reconoce la siguiente escala sociocultural,
según el tipo de escolarización: a) sordomudos puros: desde pequeños van
a escuelas para sordos; tienen un status preferencial. b) sordos: no fueron
a escuelas especializadas y son usuarios tardíos de la LSA; tienen un
status intermedio. c) hipoacúsicos: fueron a escuelas comunes o están
aceptablemente oralizados.
La comunidad sorda se origina en una actitud diferente frente al déficit
auditivo y no se define por el grado de sordera de sus miembros. El dominio
de la LSA, sentimientos de identidad grupal y aceptación de la diferencia
como diferencia y no como deficiencia, son factores que determinan la
pertenencia a dicha comunidad.
La comunidad sorda de Argentina se compone, aproximadamente, de un 95%
de sordos cuyos padres son oyentes y de un 5% que pertenecen a familias
sordas, porcentaje que corresponde al encontrado mundialmente.
La interacción con los oyentes es reducida, excepto con miembros oyentes
de sus familias. La interacción de los sordos se da, en su mayor parte,
con otros sordos y esto ocurre en asociaciones, grupos deportivos, de
teatro, religiosos u otras agrupaciones sociales.
La mayoría de los sordos contrae matrimonio con otros sordos. Las uniones
maritales entre sordos y oyentes, en la mayoría de los casos, se disuelven
para luego darse nuevas uniones entre sordos (Massone y Machado,1994;Marchesi,1995:
Pinedo Peydro s/r, Bunde,1979: Massone y Johnson, 1991) demostraron que
los sordos argentinos nombran a sus parientes y relaciones de forma diferente
a cómo los oyentes denominan a los suyos. A partir de aquél estudio y
de nuestro trabajo de campo, comenzamos a formularnos preguntas acerca
del parentesco y es nuestro interés profundizar en este aspecto.
La comunidad sorda no es homogénea. Se constituye en la situación intracultural
a partir de un conjunto diferencial de variaciones grupales e identificaciones
familiares.
La relación niños sordos-padres oyentes, se caracteriza por la abundancia
de desencuentros, empobrecimiento de mensajes, dificultad para crear acciones
significativas de interacción, restricción en el acceso y apropiación
de la cultura, aislamiento comunicativo, comportamental, lingüístico y
cognitivo. Sentimiento de soledad, miedos.
La mayoría de los padres desconocen el mundo del sordo. Cómo acepten y
elaboren la sordera de su hijo será determinante en sus interacciones
con el niño y en su desarrollo posterior. Recurren a especialistas ( técnicos,
fonoaudiólogos, médicos, educadores oralistas) que van a construir con
ellos una determinada imagen social de lo que es la sordera y de lo que
es el niño sordo. Puede suceder que acepten a medias la condición de sordo
de su hijo y vivan con la esperanza (oralismo, implante coclear) de que
algún día no se notará la diferencia. Un peregrinaje de diagnósticos sucesivos,
en pos de la audición
En muchos casos, los profesionales aconsejan que sus hijos no tengan contacto
con otros sordos. Esta falta de contacto con sordos, la falta de contacto
con una lengua accesible, la limitada comunicación con su familia y la
significación deficiente de lo que ocurre anímicamente puede conducir
al aislamiento y soledad del niño sordo (Kasez,1999).
Los sordos hijos de padres sordos, se vinculan con el mundo menos conflictivamente
porque no hay malestar de los padres respecto a la sordera y la comunicación
se desarrolla precoz y tranquilamente. Tal condición posibilita chances
de alteración de las visiones estigmatizadas de sí mismos, porque pueden
aprender a tener una relación consigo mismos y una observación diferente
de la del oyente sobre la lengua de señas y tener la convicción de que
la lengua de señas es indispensable en la construcción de una identidad
sorda. "Podemos caracterizar la interacción entre los hijos sordos y sus
padres en los mismos términos de la secuencia que se observa en el desarrollo
del lenguaje y la cognitividad básica del niño oyente de padres oyentes"..."Las
expectativas de los padres ante su sordera no resultan críticas para su
desarrollo, y el sentido de pertenencia a una comunidad de iguales refuerza
en ellos los sentimientos de autoestima y autovaloración",(Behares,1991,p.9)
En cuanto a la relación niños oyentes-padres sordos..." el avasallamiento
de roles parentales por parte de familiares oyentes que obran de buena
fe"...", en la mayoría de los casos, generan mensajes que contradicen
los mensajes de los padres, contribuyendo involuntariamente al deterioro
de las relaciones entre padres e hijos y familiares en su conjunto"(Rosana
Famularo,1990,p.38)
Los hijos oyentes de sordos son solicitados por cualquier tipo de profesional
o cualquier otra persona para que oficie de auxiliar en la comunicación
y también son solicitados por sus padres. Se generan una serie de conflictos
y de sentimientos encontrados.
El adolescente oyente, muchas veces no usa la lengua de señas en público;
otra veces con la intención de proteger a sus padres no traduce o no lo
hace correctamente o reinterpreta los mensajes.
Son escasos los estudios de la relación hermanos sordos-hermanos oyentes
y en nuestro trabajo de campo , hasta el momento, no hemos tenido contacto
con oyentes hermanos de sordos.
La Confederación Argentina de Sordomudos (CAS) es una institución fundada
en 1957, en la ciudad de Buenos Aires. Está afiliada a la Federación Mundial
de Sordos, con sede central en Helsinski, Finlandia, respaldada por la
Organización de las Naciones Unidas (ONU). La CAS nuclea a las asociaciones
de sordos del país representando a la comunidad sorda argentina ante las
autoridades nacionales, instituciones y diversos organismos.
Concepciones de sordera
Existen dos concepciones de sordera históricamente construídas:
como deficiencia, en la tradición médica y como diferencia, en las Ciencias
Sociales.
Estas concepciones actúan en las discusiones acerca de la relación lengua
de señas-identidad.
Desde la perspectiva médico-patológica, los sordos fueron pensados como
enfermos a rehabilitar mediante la enseñanza del habla.
En la historia de la educación de los sordos,que se extiende desde el
siglo XVIII, el debate en torno al uso de la lengua de señas ha ocupado
un lugar central. Esta polémica se agudizó en el siglo XIX imponiéndose
el oralismo.
Durante el siglo XX y hasta los años 1960, la metodología oralista mantuvo
una posición dominante en Europa y América .
En Argentina, en el siglo XXI, el oralismo y sus variantes(Comunicación
Total, Bimodalismo, Bilingüismo) sigue imponiéndose como metodología de
enseñanza la cual plantea una dependencia lineal entre eficiencia oral
y acceso al pensamiento.
Sostiene que la falta de habla implica falta de lenguaje y un desarrollo
cognitivo deficiente ; enfatiza la comunicación oral para "normalizar"
al sordo, es decir, adquirir conductas de oyente, subsumiendo lo educativo
en lo terapéutico.
Sin embargo, a pesar de las presiones ejercidas por el sistema educativo
de tradición oralista, la mayoría de los sordos se convierten en señantes
e involucra la socialización de los niños y jóvenes sordos a través del
contacto con sus pares en escuelas y asociaciones.
Los profesionales de la salud y los educadores oralistas consideran que
todo retraso está "naturalmente" originado por la deficiencia auditiva;
se atribuye a factores etiológicos del déficit auditivo, consecuencias
de orden social. Y se normaliza al sordo en programas de rehabilitación.
En el discurso pedagógico de la educación del sordo, se han evidenciado
conflictos metodológicos y conflictos sociales; estos últimos derivados
del discurso reivindicativo de las minorías y el discurso de las Ciencias
Sociales que proponen el modelo socioantropológico de la sordera. Massone,
una de las propulsoras de este modelo en nuestro país (Massone, 1985),
actualmente propone una concepción que denomina "intercultural crítica"
de la educación intercultural-multilingüe. Este modelo educativo deriva
de los sordos y de científicos sociales, no de los profesionales de la
sordera que son parte del sistema dominante y reproductores de sus condiciones
de producción (Massone, Simón y Druetta, 2003).
La CAS, aporta al debate de la nueva Ley Nacional de Educación, su propuesta
y sugerencias para su implementación. Fundamenta la propuesta afirmando
que los sordos construyen su propio conocimiento del mudo, su simbolización,
su sistema de categorización, sus creencias, su escala de valores, sus
pautas de interacción, su representación del mundo. Lengua de Señas Argentina.
En los años 1960, investigaciones científicas han producido amplia evidencia
sobre el hecho de que las lenguas de señas, presentan todas las propiedades
que los lingüistas han descripto como identificatorias de las lenguas
naturales (Stokoe 1979, Liddell 1977,Battison 1978, Klima y Bellugi 1979,
Johnson y Erting 1978, y otros, citados por Massone y Curiel,1998). El
significado se vehiculiza a través de señas manuales y formas convencionales
de expresiones faciales y corporales.
Los lingüistas han analizado estructuras, reglas y funciones de las lenguas
de señas que constituyen parte estructural de las lenguas de señas nacionales
(Massone y Machado 1994).
Ha sido demostrado que las lenguas de señas son lenguas complejas que
poseen gramáticas sofisticadas e inventarios muy vastos de señas léxicas.
La investigación psico y sociolingüística y de pedagogía lingüística ha
mostrado que el uso de la lengua de señas promueve el desarrollo emocional,
social y mental del niño sordo; facilita la formación de conceptos, el
desarrollo apropiado de la adquisición de conocimientos, la instalación
de valores sociales y normas de comportamiento y un alto grado de competencia
comunicativa en todo sentido.
Las lengua de señas y la Lengua de Señas Argentina, en particular, son
lenguas naturales con los mismos principios organizativos y estructurales
que las lenguas orales.
Cabe aclarar que la Lengua de Señas Argentina (LSA) es una lengua autónoma
del español o de cualquier otra lengua hablada o de señas; se caracteriza
por propiedades generales presentes en su estructuración no propios del
sistema lingüístico del español (Massone y Curiel, 1998).
En todos los niveles (léxico, gramatical y sintáctico) se hace un uso
lingüístico del espacio. (Sacks, 1990; Massone, Simón y Druetta, 2003).
Se entiende por espacio el área alrededor del cuerpo del señante. ..."el
espacio es una construcción simbólica, con una organización y un significado
discursivo" (Massone, 2003 b, p.87). Mucho de lo que en el habla es lineal,
secuencial y temporal, es simultáneo, coincidente e incluye muchos niveles
en la seña. "El habla solo tiene una dimensión, su extensión en el tiempo;
el lenguaje escrito tiene dos.
Sólo los lenguajes de señas tienen a su disposición las tres dimensiones
espaciales a las que tiene acceso el cuerpo del que las hace y además
la dimensión tiempo. Y el lenguaje de señas explota plenamente las posibilidades
sintácticas a través de su medio de expresión cuatridimensional." (Sacks,
p.66-67, 1990). Scott Liddel y Robert Jonson y sus colegas de Gallaudet
(EEUU) (citados por Sacks,1990) investigaron sobre el uso del tiempo en
la seña. Consideran el lenguaje de señas con un dinamismo de movimientos
y pausas análogo al habla; no se trata de configuraciones congeladas en
el espacio, sino moduladas en el tiempo. "El espacio durante la interacción
se constituye en tres modos distintos.
El espacio gramatical, más reducido, el topográfico que entraña una indicación
física y,"...;" el discursivo que implica una interrelación mayor entre
los rasgos manuales / no manuales y la colocación de la referencia. Además,
el espacio se conforma según las distancias sociales interpersonales.
También el espacio como reiteración sirve para enfatizar la información
discursiva como en el caso del relato. El espacio también es organizador
de mundo a través de la referencia temporal"(Massone, Simón y Druetta,
p.46, 2003).
En el espacio discursivo "El espacio físico que envuelve el cuerpo del
enunciador es segmentado en unidades regulares a las que se les asigna
un valor semántico" (Massone, 2003 b p.86).
El objeto o la persona de la cual se dice algo se ubica en uno de los
sitios. Cada individuo que habla se sitúa en una posición semejante al
de una cámara de filmación. Massone y Sacks, nos dicen que si se compara
con los distintos planos referenciales asignados en el cine: el frente,
corresponde a la referencia primordial o primerísimo primer plano. El
espacio a la derecha, se asigna a la referencia primaria o que está en
foco, de la cual se está diciendo algo, por lo tanto, tiene una posición
destacada en el discurso. En el espacio de la izquierda, se ubican los
personajes de 3 orden. La referencia ubicada a la derecha puede ser nuevamente
colocada a la izquierda cuando pasa a situación contextual (no actualizada
o porque una vez presentada ocupa un lugar secundario en el relato).
Este juego dinámico de ubicación y movimiento permite algunas variantes
(nociones de tamaño, posición vertical u horizontal).
Los lugares son de 1, 2 y 3 orden; el 2 cede su lugar al 1 cuando hay
desplazamiento de foco.
Estas localizaciones aparecen en la referencia narrativa y en la representación
del mundo comentado (Massone, 2003 b).
Conclusiones
Para los especialistas en sordera y para los oralistas, el
habla y la LSA son signos diferenciadores que separa discapacidad/normalidad
y que también reúne en la discapacidad/normalidad.
La LSA, es el signo diferenciador de lo indeseable y, por lo tanto, su
uso es sancionado; funciona como estigma.
Para la comunidad sorda, la LSA es el signo diferenciador más evidente
y traza la línea que separa al extranjero y reúne a sus miembros. El dominio
de esta legua da sentido de pertenencia. Dicha legua encarna fenómenos
históricos y político culturales. Su uso y prohibición son parte de la
historia de los sordos: en la interacción familiar, interacción social,
educación, violencia física y simbólica, marginación económica y social,
lucha reivindicativa como minoría.
La Legua de Señas Argentina encarna un lugar de diferencias y de desigualdades
sociales. Encarna la ruptura con la biologización de la identidad sorda,
con el paradigma médico hegemónico, con las metodologías de enseñanza
aliadas de la visión médica del sordo, con la representación de una corporeidad
construida a partir de un modelo mecanicista del cuerpo.
Bibliografía
- Behares, Luis. "El desarrollo de las habilidades verbales en el niño
sordo y su aprovechamiento pedagógico". Conferencia pronunciada en el
XI Congreso Nacional de la Asociación Española de Profesores de Audición
y Lenguaje (AEES-FEPAL). Mérida, España. 1991.
-Behares, L.E. "Lenguas e identificaçoes: as crianças surdas entre o "sim"
e o "nao". En: Atualidade da educaçao bilingüe para surdos. Vol.2. C.Skliar
org, Editora Mediaçao. Porto Alegre. 1999.
- Benedetti, María L. "¿Dónde está el niño que fui? (Hacia un encuentro
con los padres de niños sordos)". En: Rev. Desde Adentro (Publicación
interna del Instituto Platense de Lengua de Señas Argentina, I.P.L.E.S.A.),
Año1, nº 1. La Plata 1998
- Bourdieu, Pierre. A economia das trocas simbólicas. Editora Perspectiva.
Sao Paulo. 1974.
- Bourdieu, Pierre. ¿Qué significa hablar? Ediciones Akal. Madrid. 1999.
- Bunde,L. Deaf Parents-Hearing Children. 1ª edición 1979,Washington D.C.,USA
- Diamante,V.
Otorrinolaringología y afecciones conexas. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.
2004
- Didier y Guéry. El cuerpo productivo. Teoría del cuerpo en el modo de
producción capitalista. Editorial Tiempo Contemporáneo. Bs. Aires. 1975.
- Csordas, T. Introduction: The body as representation and being the world.
En: Embodiment and experience. The existencial gorund of culture and self.
Cambridge U.P. Cambridge. 1992.
- Famularo, R. "Nietos de un dios menor". En: Cuadernos de Investigación,
nº 6, Fac. Fil. y Letras, UBA. 1990.
- Kasez, Ruth. "Reflexiones acerca de la importancia de la lengua de señas
para el niño sordo y su familia". En: Rev. Desde Adentro (Publicación
interna de Instituto Platense de Lengua de Señas Argentina, I.P.L.E.S.A),
Año 2, nº 2. L a Plata. 1999
- Le Breton. Antropología del cuerpo y modernidad. Nueva Visión, Buenos
Aires,1995
- Le Breton Las pasiones ordinarias. Nueva Visión, Buenos Aires,1999
- Machado,E. "Experiencias de una persona sorda" En: Cuadernos de Investigación
nº 6, Fac. Fil. y Letras , UBA, 1990 Marchesi, Álvaro. El desarrollo cognitivo
y lingüístico de los niño sordos. Perspectivas educativas. Editorial Alianza,
Madrid. 1995.
- Massone ,M.I. y Machado, E. Lengua de Señas Argentina (análisis y vocabulario
bilingüe). Edicial, Buenos Aires,1994.
- Massone, María I. y Curiel, Mónica. "Algunas consideraciones lingüísticas
acerca de la L.S.A.". En. Rev. Desde Adentro (Publicación interna del
Instituto Platense de Lengua de Señas Argentina, I.P.L.E.S.A.), Año1,
nº 1. La Plata.1998
- Massone, María I. Y Famularo, Rosana. "Interpretación en Lengua de Señas:
la lengua de la comunidad minoritaria sorda". En: Rev. Desde Adentro (Publicación
interna del Instituto Platense de Lengua de Señas Argentina, I.P.L.E.S.A.,
Año2, nº 2. L a Plata.1999
- Massone, María I., Simón, Marina y Druetta, Juan Carlos. Arquitectura
de la escuela de sordos. Libros en Red. Madrid, 2003.
- Massone, M. I. La Conversación en Lengua de Señas. Libros en Red. Madrid,
2003 (b)
- Pinedo Peydro,
F. Una voz para un silencio. Felix - Jesús Pinedo Peydro edición. España.
S/f.
- Reynoso, Adrian. "La función social del sordo oralizado", en: Rev. Desde
Adentro, año1 ,nº 1, I.P.L.E.S.A. La Plata.
- Ringuelet, R. Etnicidad y clases sociales. En: Hidalgo y Tamango comp..
Etnicidad e identidad. CEAL, Buenos Aires, 1992.
- Sacks, O. Viaje al mundo de los sordos. Muchnik. Madrid. 1990
- Skliar, C. "Prefacio" a Segredos e silencios na educaçao dos surdos.
Botelho,.1998
- Turner, B. El cuerpo y la sociedad. Exploraciones en teoría social.
F.C.E. México. 1984.
- Zerzan, J. Things we do. In Anarchy nº45. Columbia. 1998.
|