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La participación de la Comunidad Sorda en la Educación

Adrián Reynoso (2001) * *

" Director del Instituto Platense de Lengua de Señas Argentina
" Prosecretario de la Confederación Argentina de Sordomudos
" Delegado argentino ante las dos ultimas Asambleas de la World Federation of the Deaf. (Federación Mundial de Sordos)
" Voluntario del grupo de trabajo, Area Sordos de la Dirección de Educación Especial de la Provincia de Buenos Aires
" Ex - maestro auxiliar de niños sordos.
" Presidente de la Comisión organizadora de los tres últimos seminarios relacionados con la Sordera realizados en La Plata (1992, 1998 y 2002)


Ha tenido que pasar demasiado tiempo para que desde diferentes ámbitos educativos se comience a reconocer la necesidad innegable e implícita de la participación de gente adulta sorda en las escuelas donde supuestamente se debería educar, informar y formar cívicamente a niños y adolescentes sordos.
Afortunadamente, las autoridades de la Dirección de Educación Especial de la Provincia de Buenos Aires, siguiendo el saludable ejemplo de otras instituciones similares a nivel nacional y de otros países, ha solicitado y contado con el asesoramiento y participación de profesionales capaces y adultos sordos plenamente consustanciados en la filosofía educativa que considera al sordo miembro de una minoría lingüística con una cultura y lengua propias que pueden y deben ser utilizadas como herramienta necesaria en la formación y educación del niño sordo.
Trataremos de no ser repetitivos mencionando hechos pasados que ya no vienen al caso, ante la necesidad de poner a consideración de las autoridades educativas presentes, docentes, estudiantes, familiares y público en general la realidad, las necesidades, propuestas y posibilidades de la participación de los adultos sordos en la eduación de sus pares infantes.

UNA PRIMERA LENGUA PARA ACCEDER A LA EDUCACION
Resulta ya de por si innecesario aclarar que cualquier ser humano necesita comunicarse por me-dio de una primera lengua natural y cotidianamente utilizada para tener acceso a los contenidos de un programa cualquiera, a la educación y a la formación que una institución educativa le ofrece. En nuestro caso, ya es innegable que estamos hablando de la Lengua de Señas Argentina, len-gua natural de la gran mayoría de las personas sordas en nuestro país. Luego de más de un siglo de ser reprimida en el ambito educativo, hace unos años se comen-zaron a llevar a cabo talleres experimentales en algunas escuelas; lamentablemente en la mayo-ría de los casos, por desconocimiento, falta de postulantes, orgullo profesional o simplemente negación lisa y llana, no se contó en esas clases con la presencia activa, preferentemente priori-taria, de adultos sordos hablantes de dicha lengua. Las personas sordas somos, más allá de títulos, años de estudio y cualquier otro papelerío burocrático solicitado para "legalizar" alguna función educativa, los únicos y necesarios trans-misores de una lengua y culturas muy particulares, en especial vistas desde la optica de las personas oyentes.

POR QUE UN SORDO ADULTO EN EL AULA?
Todos deben recordar sus añejos tiempos de escuela, donde nos pasabamos horas y horas escu-chando las enseñanzas, muchas veces aburridas y sin sentido de nuestras queridas y nunca bien ponderadas maestras. Esas sufridas docentes de nuestras épocas, nos daban lo mejor de sí misma en 4 o más horas diarias transmitiéndonos esas enseñanzas por medio de nuestra lengua nativa: el español, habla-do y escrito. Sin embargo, a pesar de contar con la ventaja de comprender el idioma en el cual se nos enseñaba, muchas veces nos aburríamos o no le prestábamos más atención que a los minutos que faltaban para que llegue el recreo.
Pueden ponerse en lugar de un niño sordo al que se le está intentando enseñar una lengua y transmitirle contenidos educativos por medio de esa misma lengua, que él no domina, porque sencillamente, nunca la escuchó ni la escucha?
Muchas de las personas que estamos acá hemos sido testigos de la alegría con que reciben esos chicos en un aula la visita casual o a propósito de un adulto sordo a sus clases y la atención con la cual siguen sus relatos, cuentos o charlas y la determinación con que le preguntan, repreguntan y ansían aprender de esa persona a la que, sin conocerla, ya están tomando como modelo adulto, por ser sordo y manejar una lengua, una cultura y códigos que esos chicos ya están comenzando a utilizar a pesar de que se les reprime en algunos casos o no se les brinda los medios apropiados para tener ese acceso.
Se acababa de realizar simplemente un acto comunicativo entre pares, en medio de la incomunicacion en que son mantenidos diariamente en las escuelas, producto más que nada de la deficiencia auditiva del niño y la incapacidad de los docentes para comunicarse en su lengua.
La comunicación se realiza concretamente cuando los interlocutores comparten significados. En el caso de los sordos, el hecho de ser sordo, compartir una Lengua, modos de socialización, códigos propios, formas de información y uso de los tiempos y del espacio propios, no es ni más ni menos que compartir significados, o sea, una comunicación real.
Las personas sordas nos reconocemos como componentes de una comunidad lingüística minoritaria, usuarios de una lengua no hablada (la LSA) que se ha transmitido a lo largo de generaciones y posee todas las propiedades lingüisticas de una lengua natural, pero también somos portadores de una Cultura muy especial que solo se adquiere ante la imposibilidad de oir y se transmite entre pares.
Una persona oyente, con muchísimo esfuerzo y dedicación es posible que pueda llegar casi a estar a la altura de un sordo en lo referido al dominio de esta lengua, en el caso que tenga contacto diario y constante con varios miembros de la Comunidad Sorda, pero nada reemplaza a la capacidad de transmitir y utilizar esa lengua y moverse dentro de lo patro-nes culturales no acústicos que poseen las personas sordas. Los niños, eso lo perciben. La incomunicación, (perfectamente evitable con la inclusión de un maestro sordo) con el tiempo deviene en dificultades de conducta, aprendizaje, atención y desarrollo más complejas a medida que el niño crece. Compartir unos minutos con un sordo como él, representa para ese niño un oasis entre tanta incomunicación y la posibilidad de informarse al menos por unos instantes, por medio de lo que ellos adoptan como un interlocutor valido. Ya es hora entonces de que muchos dejen de ver a estos niños como unos pobres infantes discapacitados necesitados de una urgente rehabilitación auditiva, lingüística y psicológica por el sólo hecho de que no hablan, piensan ni actúan como uno mismo.

DOCENTES SORDOS?
Muchos pasos iniciales ya se han dado, se ha cambiado la concepción de ver así a los niños de nuestra Comunidad y se ha aceptado sus necesidades educativas especiales comenzando por aceptar el derecho de que adquieran prontamente su primera lengua y sea ésta utilizada como Lengua Educativa.
El siguiente paso, aceptar a las personas adultas sordas como pares, es el gran desafío de la comunidad docente provincial. Sin éste requisito, resulta poco menos que irrisorio imaginar un futuro pleno de escuelas Bilingües - Biculturales en distintas zonas de nuestra Provincia.
La supremacía de los oyentes en las escuelas para sordos es el resultado de una política pedagógica históricamente determinada que establece una normativa oyente en el proceso de aprendizaje de los Sordos (Skliar-Lunardi, 2000).
Sin embargo, los sordos comprendemos y aceptamos la reticencia de la comunidad docente a hacernos partícipes de sus trabajos, actitudes impulsadas por el desconocimiento a las potenciales posibilidades de cambio que podría traer la integración laboral docente entre oyentes y sordos y su posterior beneficio general para los educandos sordos.
No aceptamos, sin embargo en la misma medida las normativas oficiales al respecto, las cuales son perfectamente transformables. Debemos aceptarlo teniendo en cuenta los principales argumentos presentados (o que podrían presentar, con cierta razón) por quienes manejan el sistema educativo:
- Escasa preparación.
- Carencia de Título habilitante para el ejercicio de la docencia.
- Insuficiente dominio del español escrito.
- Falta de postulantes para los hipoteticos puestos
Se puede mencionar también lo siguiente:
- Las personas sordas, de acuerdo al estatuto del Docente, por más que quieran o puedan, están inhabilitadas para estudiar Magisterio.
- Al no ser integrantes de una corriente mayoritaria de la Sociedad (Anderson - Tetale, 1989), hacia quien va destinado el sitema educativo, prácticamente no existen personas sordas completamente idóneas en la lectoescritura.
- Los pocos que lo son, o poseen títulos secundarios (lo cual, en muchisimos casos no certifica que sean idoneos en el tema del punto anterior), son sordos expuestos a una educación oral intensiva, no hablantes de la LSA.
- La imposibilidad de leer correctamente y la carencia de docentes idoneas en LSA en cada escuela, les impide acceder a los contenidos a enseñar.
- La docencia, como medio de vida, se está transformando en una utopía para muchos, y los sordos lo saben. Lo antes apuntado nos demuestra una realidad un tanto sombría si de hablar de hacer participar a las personas sordas en el ambito educativo se trata.

SI! DOCENTES SORDOS!
Sin embargo, no todo esta perdido, ni mucho menos. Con responsabilidad, aceptación mutua, desarrollo de programas especiales y una imprescindible cuota de decisión, la formación de Sordos Adultos para desempeñarse en diferentes tareas dentro del ámbito educativo, es una posibilidad realizable y, con ella, la puesta en marcha de una política educativa bilingüe - bicultural en la provincia.
Como primera medida, los Sordos proponemos la creación de cursos especiales para la preparación de maestros auxiliares sordos, especializados en el trabajo de escuelas bilingues.
No estamos de acuerdo que para comenzar el bilingüismo haya que meter sí o sí un sordo en cada escuela sea en el puesto que sea: portero, profesor de manualidades o maestro ciruela con unas semanas de preparación.
Queremos empezar por nuestra formación, la formación de las nuevas camadas de jóvenes sordos. Cursos especiales primero, Formación de Instructores de LSA, capacitación docente en LSA, oficialización sus títulos luego de cierto períodos de enseñanza y pruebas rendidas. En definitiva, la profesionalización del sordo como docente en su lengua.
Luego, una vez ingresado un sordo preparado a una escuela bilingüe, nombrarlo responsable general de todo lo relacionado con la LSA, incluyendo clases con los niños, cursos a padres y familiares, cursos de LSA y Cultura Sorda para maestras, interpretación de conflictos escolares entre alumnos y docentes o superiores oyentes, etc.
No se trata entonces solo de cambiar la lengua y quien enseña, sino de garantizar la comprensión.
Un sordo adulto se daria cuenta inmediatamente cuando un alumno no lo comprende y extremaría sus recursos para alcanzar la comprension plena de lo enseñado.
Con un proceso pensado, desarrollado y controlado por gente capaz, podemos en un futuro no muy lejano contar con una generación de maestros jóvenes sordos dispuestos a plantar la semilla del Bilingüismo en la Provincia, y luchar a la par de las docentes oyentes para regar cada día esa planta.

UNA ESCUELA "DE" SORDOS Y NO "PARA" LA REHABILITACIÓN DE SORDOS.
Aceptar los errores y buscar nuevas soluciones nos llevará, en definitiva a contar con el aseso-ramiento de las Asociaciones, Centros ó Institutos de Sordos donde se encuentres personas no oyentes habituadas a la temática educativa y, lo que es más importante, portadores de experiencias positivas y de las otras.
Estas experiencias también hacen de la participación del Sordo en la educación una condición sine qua non para dar el primer paso en procura del cambio.
Nosotros, como sordos, primeramente propondriamos que tanto los niños como los hipotéticos maestros sordos sientan que le escuela es "de" ellos y se adapta a ellos, a su lengua y su cultura con el objetivo de educarlos y acercarlos a la segunda lengua, el español, ya sin la tortura de tener que alcanzarlo por medio del mismo Español.
Cómo empezar? El primer paso, la inclusión ya hablada de un maestro Sordo revolucionaria al alumnado y sería una clara demostraci;ón de que las autoridades de su escuela quieren que sien-tan a la misma como propia y sean participes del proceso que tiene por fin educarlos.
Seguidamente, deberían instalarse en todas las escuelas para sordos timbres con luz y otros servicios de comunicación visuales, como faxes, videoproyectores, etc. que en una Asociación "de" sordos siempre existen. ¿Por qué un niño oyente oye el timbre y sabe que es hora del recreo y un niño sordo debe esperar que se lo diga la maestra, cuando con un simple cruce de cables, respetando su cultura visual le brindamos la misma experiencia que a un niño oyente? Démosle la posibilidad de una Identidad cultural en su escuela, de integracion con uno mismo, aceptacion de ser sordo y de ser aceptado como tal.
También, así como se acostumbra realizar visitas de estudiantes del Profesorado de Sordos a las escuelas, deberían organizarse similares de integrantes de Asociaciones de Sordos, ahondar vínculos y, de vez en cuando organizarse fiestas integradoras al "Estilo Sordo".
Los actos, deberán ser con Intérpretes en LSA, ya que los niños tienen todo el derecho de saber qué es lo que se dicen y qué es lo que aplauden al final.
Queremos que los niños lleguen a la escuela sabiendo que van a aprender cosas nuevas en su lengua, a informarse, a participar, todo en un ambiente puramente visual, con maestros sordos y maestros oyentes que solamente les enseñen. Que sientan que van educarse ya prender, no a aprender a hablar.
Así, si bien no garantizaríamos que vayan felices a la escuela (¿quién lo va?) al menos irán con otra mentalidad y predisposición. Y los maestros sordos, no debería quedarse en la satisfacción de poseer un título y haber conseguido ingresar a trabajar en una escuela, sino que deberán ser representantes de los derechos y necesidades de los alumnos sordos y luchar por su participación en la confección de los contenidos educativos de la escuela. Es más, nos atreveríamos a solicitar que en las escuelas bilingües estatales, los directivos tengan asesores sordos adultos.
La preocupacion de los maestros sordos es que sus alumnos tengan la oportunidad de ser educados en su lengua y la posibilidad de encontrar en el espacio escolar una politica de identidad cultural.
Los Sordos viajamos, comemos, dormimos, nos casamos, estudiamos, trabajamos, fundamos y dirigimos Asociaciones, cursos, institutos casi sin el uso del español hablado.
Podemos tambien participar en la educacion No queremos ser meros transmisores de contenidos sino participantes activos en el proceso de transformacion educativa para sordos.

QUIÉN MÁS DEBERÍA COLABORAR
Sigo insistiendo a lo largo de los años que existe une escala de importancia que desemboca en una correcta o errada elección en la metodología educativa de un niño sordo.
Comenzando por los médicos, siguiendo con los padres y finalmente los docentes.
¿De qué serviría cambiar la educación del Sordo si los médicos, profesionales que trabajan con la parte defectuosa del sordo (el oído y el habla) aconsejan lo contrario a los padres y éstos, contando con la posibilidad de enviarlos a escuelas integradoras, cortan el proceso de cambio que intenta beneficiar a la gran mayoría de la niñez sorda?
Resulta lamentable ver como quienes en cierta forma son profesionales que deciden el futuro de un niño sordo sólo asisten a congresos de audición e implantes y jamás se preocuparon por conocer la cara oculta (para ellos) del problema.
La solución sería informar correctamente a una nueva camada de médicos jóvenes que se impregnen de Sordera compartiendo varias horas de sus dias con personas sordas hasta comprender le necesidad de un cambio al menos moral, en el ambiente de la medicina.
Luego, los padres. Es muy difícil ponerse en lugar de ellos, y muy delicada la tarea de guiarlos, pero hay una gran verdad: no pueden conseguir mejor apoyo que un adulto sordo informado.
Está en ellos integrarse con la Comunidad Sorda, informarse, extraer enseñanzas, apoyar sus emprendimientos, aprender la Lengua que usarán sus hijos con adultos sordos y usarla para mejorar su comunicación con ellos.
Padres bien informados, seguros y decididos son el mejor apoyo que podría encontrar la comunidad docente para intentar el cambio. Siempre, por supuesto, acompañados de adultos sordos.
Conocer la cultura de un pueblo o grupo no supone entonces describir costumbres, ni monumentos, ni lenguas, supone en cambio acceder a los significados que las costumbres, monumentos y lenguajes tienen en la vida y las interacciones de los hombres. Supone conocer a traves de ellos cómo se sitúa la gente frente al mundo (Duschatzky, 1996)

CONCLUSIONES FINALES
Si me piden un pensamiento sobre la situacion actual de la educacion del sordo, debo parafrasear una estrofa de una canción de Victor Heredia: "Duele a mi persona tener que expresar, que aquí no ha quedado casi nada en pie, mas no desespere, le quiero aclarar que, puede ser que podamos salvar el trigo joven, si actuamos con fe, y celeridad..."
Generaciones pasadas de sordos han pasado su época más preocupados por fundar, desarrollar y mantener sus asociaciones.
Pocos se dedicaron solitariamente a la educación o protestas sociales.
Actualmente, una nueva generación de sordos jóvenes luchadores con el respaldo de las asociaciones y esos mismos sordos adultos y otros que tarde han despertado, desarrollan un movimiento social y silencioso que, entre otras cosas, permite que una persona sorda (en este caso yo), pueda decir nuestra verdad en un Congreso ideado por y pensado para docentes.
Dejo a consideración de la opinión pública y directivos docentes estas ideas, pensamientos y proyectos; todos, como la vida, imperfectos, absolutamente corregibles y perfeccionables; pero solicito también, en nombre de la Comunidad Sorda, que todas esas correcciones, debate y elaboración de proyectos, pruebas, desarrolllos y aprobaciones, cuenten con la activa participación de personas adultas sordas idóneas.
Una futura generación de sordos educados, formados y alfabetizados a disposición de nuestra Sociedad, se los agradecerá.


BIBLIOGRAFÍA:
- "La interpretación en LSA - Español, consideraciones para el ejercicio laboral de un profesional interlingüístico e intercultural" - Lic. FAMULARO, Rosana. 2001
- "O que é o intérprete de Língua de Sinais para pessoas surdas?" - FENEIS. 1995
- "El Sordo adulto en el aula". MASSONE, María Ignacia - CURIEL, Mónica - VEINBERG, Silvana - MACHADO, Emilia. 1996
- "Estudios sordos y estudios culturales en Educacion. Un debate entre maestros oyentes y sordos sobre el curriculum escolar". SKLIAR, Carlos - LUNARDI, Marcia Lise. 2000
- "De la diversidad en la escuela a la escuela de la diversidad" - Lic. DUSCHATSKY, Silvia. 1996
- "La lecto-escritura como práctica cultural" - ANDERSON, Alonzo - TETALE, William. 1989.
- "Marginacion lingüística en la escuela. La escolaridad de los niños sordos." - Lic. VEINBERG, Silvana. 1996
- 'Que dicen los sordos adultos de la educacion de los niños sordos"? - BELLÉS, Rosa M. 1997

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La funciòn social del sordo oralizado

por Adrián Reynoso (1996)

Nos hemos referido en innumerables ocasiones a la realidad socioeducativa de las personas sordomudas.
Sabemos todos -entre otras cosas- sobre los altos índices de semianalfabetismo funcional entre la población sorda que culmina sus estudios primarios tras catorce o quince, e incluso más años de tratamiento intensivo (?) destinado -de acuerdo a la filo-sofía del oralismo puro- principalmente, a la estimulación y/o perfeccionamiento de las "habilidades" orales del niño sordo.
Sin embargo, muy pocas veces nos hemos detenido a pensar en el "selecto" grupo de seres humanos privados en mayor o menor medida de la audición que -por una razón u otra- han alcanzado los objetivos propuestos por padres y docentes acérrimos defensores de la antedicha metodología, que tanto mal le ha hecho a la gran mayoría de la poblaciòn sorda en beneficio de unos pocos, entre los cuales me incluyo.
Soy sordo oralizado por obra y gracia de la Providencia. Perdí mi audición a los seis años y diez meses por causa de un proceso meníngeo agudo. La espada de Damocles que suponían los antiguos antibióticos contra ese mal, -segùn explicaciones mèdicas- resecaron mis nervios auditivos. Afortunadamente, pude sobrevivir a unos cuantos días en coma para poder contar esta historia personal y difundir y defender mis pensamientos.
A pesar de haber crecido rodeado de personas oyentes ( familia, escuela, trabajo) no fueron pocas las veces que me he preguntado si los demás sordos vivìan una realidad sociolingüìstica similar a la mìa.
La realidad con que me topé a mi ingreso al mundo de los sordos era muy distinta a mis presunciones. ¿Qué podía hacer, pensar, al estar rodeado, de repente, por seres con mi mismo problema auditivo pero notablemente más atrasados en lo que respecta a la vocalización, lectura labial y lectoescritura (sobre todo, esto último)?.
Usuarios naturales y constantes de una lengua extraña, complicada y a veces inentendible para mì por ese entonces: la Lengua de Señas Argentina.
En momentos en que miles de padres de niños o adolescentes sordos reprimían y despotricaban contra el uso de las manos para comunicarse, aunque sea entre sordos, conté con el apoyo de mi familia para poder entrar, de a poco y sin presiones externas, en un mundo nuevo y desconocido para la gran mayoría de la Sociedad.

¿Dònde soy, quièn estoy?
A lo largo de casi 8 años que llevo entre los sordomudos, ante mis constantes reclamos (hechos en forma privada o representando a alguna entidad) por cambios en el sistema educativo, facilidad de acceso a otras culturas, difusión de la cultura sorda, creación de nuevas fuentes de trabajo, coberturas médicas especiales, planes de turismo social, acercamiento y aceptación mútua entre sordos y oyentes, modificaciòn y/o creaciòn de leyes, estatutos, reglamentaciones, difusión de la problemática del sordo, organización de charlas-debate y cursos varios, etc. presentados muchas veces sin èxito ante autoridades sordas y gubernamentales; continuamente me he detenido a pensar: "¿Qué estoy haciendo yo aquí, pudiendo estar mucho mejor en el ambiente de donde vine, sin tantos problemas, incomprensión, discusiones y agresiones sin sentido, acusaciones, envidia, etc .¿Què me hace permanecer en este mundo del silencio cuando puedo volver al ambiente de donde vine, sin tantos problemas, discusiones y agresiones sin sentido
La respuesta, està dada quizàs, por las satisfacciones, alegrìas y asombro que me provocan los niños sordos con los que trabajo que me recompensan tantas incomprensiones.
Sin embargo, remato siempre esa pregunta con un: "..... y sin tantas satisfacciones, alegrías y asombro que me provocan los niños a pesar de esos tantos problemas, incomprensiones, envidias, injurias etc. que provienen de los mayores ".
Es entonces cuando giro mi cabeza hacia donde se encuentran quienes se merecen unas cuantas preguntas y no menos reproches: mis compañeros de "salvación", aquellos integrantes de tan selecto grupo sobreviviente a un sistema educativo basado en la lengua oyente.
No logro comprender cómo algunas de esas personas se prestan como partenaires de los llamados "normooyentes" que pretenden, de alguna manera, reivindicar lo inexplicable.
Me han comentado la participaciòn en TV de un muchachito de 20 años, aceptablemente oralizado por la metodología oralista, hablando maravillas del Instituto donde cursara sus estudios primarios y de la metodologìa oral, desaconsejando el uso de la Lengua de Señas (que, obviamente, desconocìa, y supongo que aùn desconoce), convenientemente acompañado por la directora y personal docente del mismo Instituto.
Es difìcil soportar semejante falta de respeto hacia miles de niños sordos, como él, que perdieron los mejores años de su infancia en pos de un objetivo poco menos que inaccesible para ellos, posibilitando la continuación y realización de un proceso que sólo ha beneficiado a una minoría en la cual él, y yo, estamos insertos.
La diferencia entre los dos, es obviamente mi escasa predisposición a caer en el facilismo de defender lo que nos sirve y conocemos, aún sabiendo que sólo sirve para nosotros. ¿Nazismo ó narcicismo educativo-cultural ?.

Los únicos perjudicados son los niños
Quisiera decirles a ese grupo de jóvenes -y no tan jòvenes- sordos/as que han tenido la suerte de terminar medianamente oralizados, que más allá de sus logros, sus metas, sus ambiciones laborales, económicas, familiares; en fin, más allá de sus ojos; existe otra realidad muy distinta protagonizada por otros niños que pudieron ser ellos mismos; que no tienen ante sí el audífono, el resto auditivo, el implante, el medio económico, el acceso a buenos Institutos educativos, el entorno familiar, o la excepcional fuerza de voluntad que les permita adquirir una lengua oral, utilizando como medio de aprendizaje, esa misma lengua, que nunca han escuchado ni podràn escuchar.
Que no pueden leer los labios de una persona porque apenas pueden descifrarlo en un papel.
Que no pueden escribirlo porque no forma parte de su lenguaje interior, que es lo que nos permite razonar, proceder, diferenciar, comprender, seleccionar reproducir y vocalizar.
No es tan feo poner un poco los pies en el barro y recomenzar desde abajo, la lucha, ya no por nuestro bienestar, sino por el de esos niños, que alguna vez pueden llegar a ser los dirigentes de las asociaciones de sordos adonde nosotros iremos a recrearnos en nuestra vejez.
Las discusiones sin sentido -ante la realidad de los hechos- y la demagogìa de defender algo que, sabemos, no sirve para todos, redundarà, como siempre, en un fracaso total en la formaciòn social y lingüìstica de miles de niños sordos.

Los de afuera ¿son de palo?
¿Hay alguna funciòn para realizar junto a quienes comparten nuestra suerte, en vez de hacer la de Pilatos y dedicarnos a lo nuestro?
La respuesta es sì. Hay mucho por hacer, siempre que nos dejen. Podemos luchar juntos informándonos e informando, respetándonos y respetando, apoyando a quién o quiènes lo merezcan, recomendando lo que nos sirvió sólo a quienes estamos seguros que también les servirá, y pidiendo, para todos, una metodología educativa que siente sus bases en el respeto del niño sordo como persona bilingüe y bicultural y en la necesidad de difundir entre los padres, por cualquier medio, la importancia de la exposición precoz del niño sordo a la Lengua de Señas Argentina, la ùnica lengua donde no serà un "hablante" discapacitado.
Sin embargo, primeramente deberemos vencer (yo aùn lo sigo intentando) la resistencia de la comunidad sordomuda hacia la presencia ò participaciòn de sordos oralizados en sus actividades socioculturales y deportivas. Resistencia que, en algunos casos -bien està reconocerlo- supimos forjar entre todos con actitudes como la apuntada al principio de èsta nota.
Existe en medio del ambiente de los sordomudos -claramente demostrados con varios hechos que no viene al caso mencionar- una escala sociocultural, que, visto desde un enfoque racista, ubica a los sordomudos puros asistentes desde pequeños a escuelas para sordos, en un status propio al de un rubio de ojos celestes.
Tenemos tambièn a los sordos, usuarios de LSA con escasa oralizaciòn y sin restos auditivos, que vendrìan a ser los morochos de la escala racista.
Por ùltimo, los hipoacùsicos, bautizados asì quienes fueron a escuelas comunes, ò estàn aceptablemente oralizados. No interesa el grado de captaciòn acùstica (hipoacùsico, cientìficamente, es quièn posee problemas en la audiciòn que no llegan a la sordera profunda). No interesa cuànto sepan de LSA ni cuànto trabajen por y con los sordomudos, los "hipoacùsicos", (en la misma escala, el equivalente a la discriminadora expresión. -lamentablemente tan utilizada en nuestro país- de "negro de mierda") seremos siempre resistidos no sòlo por los sordomudos, sino por quienes quieran sacar provecho de ellos.
Debemos estar preparados tambièn para enfrentarnos a èsto, que es lo màs complicado del tema.
Puede llevar dècadas llegar a "recibirnos de sordomudos".
En un mundo cada día mas com-plicado la única manera de progresar entre todos es mantenernos unidos y RESPETARNOS. Y cuando hablo de RESPETO quiero decir que respetar a un sordo no es tirarse de cabeza en su proble-mática, hacer todo por ellos y acceder a dar forma o acción a cualquiera de sus deseos; RESPETARLOS, a veces es tam-bién aconsejarlos, convencerlos, enfrentarlos y hasta -en caso de no quedar otra solución- ABANDONARLOS cuando el error este sobre ellos en el horizonte y el cambio de actitud salvadora no llegue.

(*) Adriàn Reynoso es sordo , instructor de LSA, fundador y director de IPLESA, socio fundador de la Asociaciòn de Padres y Amigos del Sordo Bonaerense, integrante del Departamento Cultural de la Confederaciòn Argentina de Sordomudos e instructor para niños sordos del Instituto "Despertar" con seis años de experiencia docente.

El presente trabajo no contiene biblio-grafìa al tratarse de una vivencia personal


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"EL DERECHO DE LAS PERSONAS SORDAS A LA ENSEÑANZA Y DIFUSIÓN DE SU LENGUA"

Por ADRIÁN REYNOSO (*)
Jornada "LENGUA DE SEÑAS SIN FRONTERAS" - Comunicación para la Integración - Universidad nacional de La Plata, 2 de diciembre de 2006

Conocer la cultura de un pueblo o grupo no supone entonces describir costumbres, ni monumentos, ni lenguas, supone en cambio acceder a los significados que las costumbres, monumentos y lenguajes tienen en la vida y las interacciones de los hombres. Supone conocer a través de ellos cómo se sitúa la gente frente al mundo (Duschatzky, 1996)


Supuestamente estamos ante un auditorio de personas oyentes sin conocimientos de LSA ó de comunicación con personas sordas por intermedio de la LSA.
Por eso mismo, resulta interesante que, a la vez que van descubriendo detalles de nuestro Mundo, de nuestra Lengua, también puedan informarse sobre la importancia de aprender esta lengua interactuando con INSTRUCTORES/AS SORDOS/AS
Por otra parte, mis palabras (señas) van dirigidas también a las personas oyentes con conocimiento de LSA que -a veces con buenas intenciones, aunque ideas erradas- "capacitan" en LSA a miembros de la Comunidad oyente, y también a las Personas Sordas aquí presentes, para que reaccionen, abran los ojos y por una vez entiendan que, por una cuestión lingüística, cultural y ETICA son los UNICOS y NECESARIOS transmisores de esta lengua.
Pero cuidado. Reaccionar no significa tirarse a la pileta sin fijarse si hay agua. Las personas sordas deben capacitarse pedagógicamente para poder enseñar, más bien transmitir, su lengua casi de la misma forma en que la transmitieron en la escuela a otros niños sordos más chicos que ellos: con naturalidad y aprovechando cada situación comunicativa.
Ustedes capaz que no se dieron cuenta, pero muchos niños menores que Uds. adquirieron la LSA viéndolos a ustedes, hablando con ustedes. Muchos niños sordos se pueden comunicar gracias a ustedes, ¿por qué no podría suceder lo mismo con oyentes?
Voy a dedicarme primeramente a la parte principal de esta trama: las Personas Sordas y su protagonismo en al enseñanza de la LSA.
Los sordos, por una cuestión comunicativa, pero a la vez por comodidad, durante años acostumbramos delegar nuestras obligaciones en personas oyentes, a la espera de que ellas sean la solución a todos nuestros problemas. Ese acostumbramiento, vagancia diría, llevó en muchos casos a una dependencia que algunas personas supieron aprovechar y, en muchos casos, fue en detrimento de la correcta difusión y enseñanza de la LSA.
Vamos a ver cómo se podría pasar la película de la vida de un sordo, en breves imágenes. - NACEN y sus padres, que en el 99% de los caso NO ACEPTAN la realidad de tener un hijo sordo, tratan por todos los medios de que NO SEAN SORDOS - Viene el Otorrinolaringólogo, los Audífonos, implantes, la escuela oralista… - La prohibición de tener amigos sordos y de hablar en LSA. - La Escuela oral, donde se les prohíbe hablar en LSA y los contenidos programáticos, su educación toda es transmitida en una lengua que NO CONOCEN NI ESCUCHAN!!
Hasta acá, no se les puede pedir rebeldía, porque estamos hablando de niños, pero sigamos.
Ya grandes comienza la búsqueda laboral:
- El desconocimiento de la Sociedad y la Administración Pública sobre la comunicación con aspirantes sordos, hace que la búsqueda sea prácticamente de la mano de papá y mamá.
- Consiguen trabajo, generalmente en puestos de escasa trascendencia y nulas posibilidades de ascenso. Los ascensos son para los empleados oyentes.
- Algunos sordos luchan por la LSA y consiguen que se implemente la LSA en la escuela ¡!!!... Y quienes terminan enseñándola??... Oyentes!!
- Otros sordos siguen luchando y consiguen que la comunidad se interese por los cursos de LSAI!! Y quiénes terminan enseñando??... Oyentes!!
- Muchos Sordos, por comodidad, prefieren delegar la responsabilidad de capacitarse y difundir su lengua en personas oyentes.
- Otros, que yo llamo Sordos Títeres aceptan por unas monedas estar al lado de la persona oyente que dicta un curso, manualizando las señas que la persona oyente le indica.
Hasta cuando???
Cuándo vamos a reaccionar y asumir el derecho, la obligación cultural, lingüística y moral de enseñar-transmitir nuestra LSA?
Los sordos en el mundo desde hace siglos han desarrollado lenguas no habladas, es decir, producidas en una modalidad viso gestual y transmitidas dentro de una comunidad de usuarios de generación en generación. La LSA constituye el elemento identificatorio de la comunidad y el Ser Sordo.
La enseñanza de la LSA como la de cualquier otra lengua requiere de una correcta implementación de metodologías de enseñanza de segundas lenguas y de instructores sordos que conozcan y utilicen fluidamente esta lengua. Conocer y utilizar esta lengua no significa conocer las señas manuales que la componen, sino y especialmente cómo estas señas se combinan entre sí en el espacio señante, cómo se combinan con otros movimientos de otras partes del cuerpo, la cabeza, la cara para que el encadenamiento de movimientos tenga sentido comunicativo para el interlocutor (Veinberg 2000).
La dirección de la mirada, comienzo y fin de las señas, dirección de las mismas, pestañeo de los ojos, funcionan como marcadores lingüisticos que no pueden desconocerse a la hora de enseñar esta lengua a personas que no están acostumbradas a reconocer estos rasgos.
La LSA está influenciada en el castellano pero es independiente de esta lengua y debe ser respetada en su estructura.
También, surgen constantemente señas nuevas, dichos nuevos, significados nuevos que solamente los miembros de la Comunidad Sorda saben lo que significa. No es, por lo tanto, una lengua muerta que utilice las mismas para siempre.
Las Personas Sordas bromean en LSA, dicen palabrotas y recitan poesía como el que más. Los niños sordos hablan con sus muñecos, avisan que van a dormir. Los adultos sordos murmuran en LSA, hablan solos y algunos tartamudean en LSA.
No es un deletreo visual, sino una lengua verdadera.
A partir de la observación y del respeto por la lengua y por su comunidad usuaria se hace imprescindible analizar qué sujeto está capacitado para transmitirla. Las personas sordas que han crecido y se han desarrollado dentro de la Comunidad sorda, que conocen sus metáforas, historias, chistes, y que han sido entrenados para enseñarlas, son la sujetos perfectos, necesarios para transmitirlas (Veinberg, 2000).
Los sordos tienen la capacidad, el derecho y la obligación que les otorga la lengua que los agrupa y con la cual se identifican.
Yo les aconsejo no solamente luchar por su derecho a enseñar, sino también capacitarse para hacerlo. Cómo?:
- Asistiendo a eventos relacionados con el tema.
- Organizando reuniones periódicas de trabajo y capacitación
- Información constante por Internet, intercambio de ideas, elaboración de nuevos trabajos.
- Adaptación a LSA de trabajos en otras lenguas.
Pero, lamentablemente no todo depende de las ganas de los Sordos de tomar la bandera a ir para adelante. Las múltiples trabas burocráticas y las normativas nacionales referidas a la capacitación excluyen a las personas sordas de la enseñanza de su lengua.
No reconocen a la LSA como una verdadera Lengua, no existe el profesorado en LSA y, por lo tanto, el único reconocimiento oficial que queda es el puntaje docente. Para el puntaje, se exige que el capacitador posea título terciario ó Universitario, con más de 4 años de estudio.
Casi no hay sordos que alcancen dicho nivel de estudios, y los que hay, se dedican exclusivamente a la carrera que eligieron, no a la enseñanza de LSA.
El resultado de esta política errada son cursos dictados por Sordos donde la firma la pone un/a profesional universitario/a, el cual debe, no por cuestiones pedagógicas ni lingüisticas, sino administrativas, estar en clase como si fuera una maceta.
El otro resultado es el de peores consecuencias: oyentes que aprovechan sus estudios profesionales y sus buenos o regulares conocimientos de LSA para fundar cursos y, presentando un proyecto obtener el puntaje docente para el alumnado del mismo.
Terminamos con muchas personas que, por desconocimiento ó necesidad del puntaje para su carrera docente, desembocan en dichos cursos y al terminar, recién ahí, cuando tienen su primero contacto con personas sordas, se dan cuenta que no los entienden, que usan otras señas, otros patrones culturales, otra forma de ver las cosas…. He tenido la posibilidad, a lo largo de más de 16 años desandando este camino de la enseñanza de LSA, de ver situaciones tragicómicas cuyos únicas víctimas son las personas que se capacitan y los sordos destinatarios de los resultados de su capacitación.
He visto señas deformadas hasta lo increíble… y enseñadas!!! Ví señas enseñadas con un significado, cuando en realidad tienen otro. Ejemplos: - Un intérprete surgido de cursos de oyentes que decía TOMAR SOL, como si estuviese tomando agua. - Una "profesora" que enseñaba la seña TU, en la oración TU CASA, cuando el significado de esa seña en Español es "hacelo vos". - Señas desfiguradas - Otras mal explicadas - Y, lo que es peor aun, todos hablan en español señado.
Comparo esto con una gripe. No creo que sea tan malo que una persona tenga gripe… lo malo es que la contagie!!!
El Estado debería entonces tomar medidas como:
- Priorizar proyectos para la formación y capacitación de docentes sordos.
- Crear, reconocer y controlar Registros de Interpretes, avalados por entidades de sordos
- Implementar la participación profesional de interpretes LSA-Español en entidades publicas
- Apoyar económicamente emprendimientos como el presente y todo lo derivado de la puesta en marcha y mantenimiento del mismo.
- Concientizar a sus funcionarios y empleados jerárquicos de la importancia del proyecto para la comunicación y participación activa de un sector de la sociedad históricamente relegado a la desinformación y al silencio.
Las Personas Sordas somos, más allá de títulos, años de estudio y cualquier otro papelerío burocrático solicitado para "legalizar" alguna función educativa, los únicos y necesarios transmisores de una lengua y culturas muy particulares que solo se adquiere ante la imposibilidad de oír y se transmite entre pares.
Una persona oyente, con muchísimo esfuerzo y dedicación es posible que pueda llegar casi a estar a la altura de un sordo en lo referido al dominio de esta lengua, en el caso que tenga contacto diario y constante con varios miembros de la Comunidad Sorda, pero nada reemplaza a la capacidad de transmitir y utilizar esa lengua y moverse dentro de lo patrones culturales no acústicos que poseen las personas sordas.
Los niños sordos en la escuela, eso lo perciben. Así aprenden su lengua y así deberían aprender esta lengua las personas oyentes: interactuando con personas sordas Igual, necesitamos la comprensión del Estado, en especial del área Educativa, para empezar con nuestra formación, la formación de las nuevas camadas de jóvenes sordos.
Cursos especiales primero, Formación de Instructores de LSA, capacitación docente en LSA, oficialización de sus títulos, etc. En definitiva, la profesionalización del Sordo como docente en su lengua.
Con esto no sólo conseguiremos hacer justicia con la historia, con la Cultura Sorda, con tantos miles de personas que realmente quieren aprender la verdadera lengua de los sordos, sino que teniendo sordos profesionales podemos comenzar a desandar el camino que nos lleve al cambio educativo que todos anhelamos hace años: la educación bilingüe-bicultural en las escuelas para sordos.
La correcta implementación de un curso de LSA y la transmisión exacta de nuestra Lengua y de nuestra Cultura depende, como queda dicho, de las Personas Sordas, de su autoconvencimiento, de su accionar, de sus ganas de capacitarse y progresar, pero también depende del valor y el protagonismo que les den sectores de la Comunidad Oyente que VERDADERAMENTE busquen la integración del Sordo a la Sociedad.

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" Fundador y Director del desaparecido Instituto Platense de Lengua de Señas Argentina, primer curso de lengua de señas y entidad educativa en la Provincia fundada y dirigida por personas sordas.
" Ex Prosecretario de la Confederación Argentina de Sordomudos
" Ex - maestro auxiliar de niños sordos.
" Presidente de SOS Discriminación Delegación La Plata

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PUBLICACIONES ESPECIALIZADAS EDITADAS POR ADRIAN REYNOSO

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